El sonido de la máquina de coser de mi madre, que era modista, me acompañó durante toda mi infancia. Desde pequeña nunca dudé que sería diseñadora. Empecé a formarme desde los 18 años. Estudié diseño de indumentaria y producción de moda, tuve el honor de tener como profesor a Paco Jamandreu, el reconocido modisto de Evita. Él fue quien me enseñó el oficio como en la vieja escuela, creando diseños con papel y lápiz.

Trabajé durante muchos años como diseñadora textil en la Patagonia, armé mi propia fábrica y locales en Bariloche. En el año 2011 sentí que algo faltaba, que tenía algo pendiente y vine a Buenos Aires y lancé mi propia marca, Cynthia Martos. Fue ahí, en mi atelier, donde terminé de encontrar mi propio estilo.

Soy apasionada por la moda, con una distinción que me acompaña a cada momento: yo misma recibo a mis clientas y las atiendo de manera personalizada, diseñando las prendas a medida. Porque todas nos tenemos que sentir cómodas e identificadas con lo que llevamos puesto. La ropa habla de nosotras y ese trabajo, con cada una de ellas, es mi gran desafío .